Cómo debo pintar mi oficina

Cómo debo pintar mi oficina

La gran mayoría de todas las empresas deciden que el color corporativo es el mismo que tienen que tener las oficinas de los empleados, pero en realidad esto puede ser, dependiendo de los colores corporativos de la empresa, un gran error; muchas veces los colores que se encuentran en los logos de las compañías son encendidos y meramente colocados con propósitos de publicidad, para ser llamativos a los clientes potenciales, pero generalmente esos colores no suelen ser buenos para generar armonía en una oficina.

La única ocasión en la que es justificable que el color corporativo se encuentre en las oficinas es cuando por cualquier motivo los clientes visitan dichas oficinas, como por ejemplo en las salas de ventas y demás, pero nunca debería de ser igual en las oficinas administrativas, repetimos, especialmente si los colores son demasiado encendidos.

Los colores correctos para mantener armonía

Como regla general siempre serán los colores a paste lados, como el salmón y el amarillo en tonos cálidos, aquellos que favorecen a tener un ambiente mucho menos frío, más humano y cálido dentro de cualquier espacio, convirtiendo entonces esto en una muy buena opción para que sean pintadas de este color las oficinas, donde generalmente se tienen que vivir en ocasiones ambientes de estrés comunes del trabajo.

Ahora bien, hablando del trabajo bajo presión, hay una combinación que ayuda en especial a que este tipo de situación se sienta menos pesada en las oficinas y son los colores marrón y el beige, en sitios como Pinturas el Cerro puedes encontrar estos colores en tonos terrosos muy interesantes y diferentes tipos de acabados que pueden ser desde mate, hasta brillantes e incluso con texturas interesantes; lo importante es que los utilices unidos, pues demasiado marrón podría ser muy pesado y demasiado beige podría ser muy aburrido e incluso deprimente.

Los colores para el trabajo ajetreado

Recordando que siempre es bueno mantener combinaciones que puedan aligerarse un poco con blanco o gris claro para no saturar demasiado con los colores intensos, una muy buena opción que ayuda a favorecer la comunicación entre los miembros del equipo laboral y genera una mejor interacción es el color naranja, por lo cual si tienes un ambiente que exige mucho de trabajo en equipo podrías utilizarlo.

Incluso tonos un poco diferentes como el durazno y el terracota ayudan a que los ambientes de negociación sean mucho menos pesados y haya más fluidez en la comunicación, por lo cual negociar y llegar a concilios con cualquier clase de acuerdos es mucho menos complicado gracias a la magia del color.

Una mezcla que va perfecta con los colores anteriormente mencionados es el amarillo, porque no solamente favorece la comunicación, sino que también hace que el cerebro esté más activo, así que en general puede hacer que cada uno de los empleados incremente su productividad y energía al encontrarse en un ambiente con estos colores.

Como puedes ver, el color con el que pintes una pared puede tener mucha más importancia de la que habrías imaginado jamás.