Que luz utilizar en los museos o galerías de arte

Que luz utilizar en los museos o galerías de arte

 

En área de museografía, se tienen que contemplar muchos aspectos que llevan a que una galería o un museo de arte se vea grandioso, en una parte se presenta la calidad que se tiene que transmitir de forma visual, que es lo que busca el visitante, llevarse algo en la memoria que traspase lo sensorial y cognoscitivo y lo otro es que la conservación de los objetos que se presentan deben estar en perfectas condiciones, toda la colección que se está presentando.

Un aspecto muy importante que se tiene que considerar en la museografía es la iluminación que tiene que estar en perfectas condiciones, es por eso que se tiene que seleccionar adecuadamente la luminaria a utilizar en los museos.

Como elegir la luminaria de los museos

Hay una diversidad de lugares en donde puedes comprar la luminaria para los museos, tanto en fábrica de luminaria ATEX como en otro tipo de lugares tanto físicos como virtuales, sin embargo hay que considerar muchos aspectos antes de realizar la compra.

  1. Seleccionar el tipo de fuente de luz que vas a utilizar. Si deseas una luz que sea natural, ya que esta es la que predomina en todos los museos porque se obtienen muy buenos resultados por el aspecto que demuestra, demostrando una agradable sensación. Lo bueno de utilizar este tipo de luz es que son muy económicos, ideal para crear un escenario de luces muy suaves para que no dañen las obras que se están presentando.
  2. Se debe filtrar correctamente la luz para que los efectos dañinos como rayos infrarrojos no lastimen el color de las pinturas, además por los valores que esta luz posee pantallas y persianas para disminuir el color.
  3. Las luces de los museos se deben de direccionar para que alumbre exactamente lo que queremos mostrar a los visitantes, es por eso que es necesario contar con luces de alta tecnología en donde los focos se puedan mover de acuerdo a nuestra conveniencia. Se tienen que considerar las luces laterales: estas son las que se ubican en las ventanas y muros de las galerías. Otras luces son las centrales: estas son más costosas de obtener, porque son más precisos que los anteriores, con estas luces se logra iluminar exactamente las obras, dándoles más realce.

Sin duda que el trabajo de un museógrafo no acaba en el momento de colocar las obras en la exhibición, sino que va mucho más allá, es por eso que se tienen que contar con la capacitación constante en donde incluyan las luminarias que se tienen que utilizar en el lugar y espacio indicado para lograr que todas las obras queden en realce y buscar la luz ideal que no dañe el pigmento de las pinturas. Parece mentira pero una luz mal dirigida no hace que se aprecie por completo la valoración de las obras de arte que en la mayoría de museos se exhiben. Las lucen no tienen que ser tan fuertes para que no dañen las obras, ni tan débiles que no dejen apreciar la obra.