Pan con ajo agregándole queso gratinado

Pan con ajo agregándole queso gratinado

Para que tener que complicarse la vida con recetas que son casi imposibles de hacer y que nos demandan mucho tiempo elaborar. Cuando podemos brillar con recetas que son sencillas y su resultado es exquisito, además que solo te demoras unos cuantos minutos en su elaboración.

Cuando tenemos visitas en casa, una pequeña recepción o con nuestros chicos que se reúnen con sus amigos en casa, es bueno sorprenderlos con recetas que les encantarán, como por ejemplo el pan con ajo agregándole queso gratinado. A todos les encantarán.

Ingredientes

  • 1 pan largo o baguette
  • Media barra de mantequilla sin sal
  • 5 cucharadas de aceite extra virgen de oliva
  • 2 cucharaditas de vinagre blanco
  • 2 ajos
  • Queso rallado (mozzarella, cheddar, simple)
  • Especies si lo prefieres (albahaca, perejil u orégano)

Proceso

  1. Lo primero que tenemos que hacer es integrar las especies con la mantequilla, el aceite extra virgen y el vinagre.
  2. Removiendo por algunos minutos con un tenedor
  3. Cuando todo esté totalmente integrado nos vamos a apoyar en el uso de la batidora
  4. Después de utilizar la batidora la mezcla tendrá un aspecto muy parecido a una mayonesa casera.
  5. Agregas el ajo finamente picado y si lo prefieres también polvo de sal de ajo o ajo molido
  6. Remueve nuevamente con la batidora
  7. Debe quedarte una mezcla muy pareja u homogénea.
  8. Corta el pan baguette en forma de rollitos de 4 cm cada uno
  9. Con la mezcla que tienes unta el pan con la ayuda de una espátula
  10. Cuando ya estén todos los trozos de pan untados con la mezcla de las especies que fabricamos
  11. Agregamos el queso rallado (que elegiste)
  12. Agrégale sobre el queso una capa fina de perejil (quedará como presentación final)
  13. Lleva al horno durante 15 min a temperatura de 225° C
  14. Revísalo constantemente
  15. Estará listo cuando el queso este totalmente derretido y el pan este tostado

Esta receta no puede ser más fácil, sobre todo porque utilizas ingredientes que ya tienes en casa. Además, puedes acompañarlo en tus recetas de pastas, carnes blancas o como una entrada al plato fuerte.